Archivo 2020

Epicteto, el esclavo filósofo

Imagen ilustrativa de «Epicteto, el esclavo filósofo»

Epicteto nació esclavo. Su dueño le rompió una pierna por diversión. Cuando obtuvo la libertad, abrió una escuela de filosofía en Roma. Emperadores iban a oírle hablar.

Su Manual es un texto breve, que cabe en un bolsillo, y que resume dos mil años de sentido común. La frase central podría estar grabada en todas las entradas de hospital, escuela y oficina del mundo:

«Hay cosas que dependen de nosotros y cosas que no. De nosotros dependen nuestras opiniones, nuestros deseos, nuestras acciones. No dependen de nosotros el cuerpo, la reputación, la fortuna, el cómo nos traten los demás».

Cuando todo parece ir mal, esta distinción es una brújula. ¿De qué me estoy preocupando? ¿Depende de mí? Si no, suelta. Si sí, actúa. El resto es ruido. Y Epicteto lo sabía incluso encadenado, porque había aprendido a ser libre por dentro antes de serlo por fuera.