Archivo 2025

Annie Dillard y la atención

Imagen ilustrativa de «Annie Dillard y la atención»

Annie Dillard pasó un año entero viviendo en un pequeño bosque de Virginia, junto al río Tinker. De ese año salió Pilgrim at Tinker Creek, un libro extraño, brillante, que le valió el Pulitzer con veintinueve años.

Dillard no hace turismo de naturaleza. Observa. Observa hasta la obsesión. Una mantis religiosa poniendo huevos. Un insecto acuático depredador. Un atardecer extraño. De cada escena saca preguntas sobre Dios, la muerte, la belleza, la crueldad de la creación.

«Cómo pases tus días es, por supuesto, cómo pases tu vida», escribe. Una frase que cuesta quitarse de la cabeza una vez leída. No hay una vida distinta a los días concretos. Si los días son apresurados, la vida es apresurada. Si los días están llenos de atención, la vida está llena de atención.

Leer a Dillard te deja con esa convicción: hay que aprender a mirar. No como medio para otra cosa. Como fin. Porque el resto, tarde o temprano, sigue.