Quince años de Ser Feliz
En noviembre de 2010 escribí aquí la primera entrada. Se titulaba Hola, bienvenidos a todos y la firmaba un poco cohibida. Creía que nadie me iba a leer. Sólo quería ordenar, para mí, lo que había ido aprendiendo con los años.
Quince años después, aquí seguimos. Han cambiado muchas cosas: los móviles, el mundo, las costumbres, la forma de escribir. Ha cambiado hasta el diseño de este blog, renovado en 2026 para que se vea bien en cualquier pantalla.
Pero el fondo es el mismo. Las reflexiones antiguas no caducan. La oración de la serenidad sigue funcionando. El ho'oponopono sigue sanando. Las palabras de Lao Tse, de Epicuro, de Spinoza, siguen diciendo justo lo que necesitábamos oír.
Gracias por seguir ahí. Gracias, sobre todo, a las personas que me escriben para contarme cómo una frase aleatoria de este blog les salvó un día difícil. Ese es el verdadero regalo.
Hoy, como hace quince años, la invitación es la misma: atrévete a ser feliz. No es un lema, es un ejercicio diario. Y es posible. Con calma, con paciencia, con ayuda, con humor, con amor. Siempre con amor.