Archivo 2015

El perdón como liberación

Imagen ilustrativa de «El perdón como liberación»

Perdonar no es decirle a la otra persona que lo que hizo no importó. Perdonar es, primero de todo, dejar de cargarlo tú. Es un acto interior mucho más que social.

El rabino Harold Kushner lo explica bien: «El resentimiento es como tragarse veneno y esperar que muera el otro». Durante años guardamos agravios, ensayamos conversaciones que nunca tendremos, alimentamos rabias. Lo único que se erosiona es uno mismo.

El ho'oponopono hawaiano, ese ritual maravilloso, dice cuatro frases sencillas: lo siento, por favor perdóname, te amo, gracias. No hace falta que la otra persona las oiga. El cambio ocurre dentro.

¿Hay alguien a quien arrastres por dentro sin acabar de soltar? Prueba con estas cuatro frases. Dirigidas a esa persona, dirigidas también a ti. Verás cómo algo se afloja. No porque perdones lo imperdonable; porque te liberas del peso.