La amistad a distancia
Hay amistades de toda la vida que se mantienen con ver a la persona dos o tres veces al año. Y otras, cotidianas, que se deshacen en dos meses de separación. La diferencia no es la frecuencia: es la calidad del vínculo.
Aristóteles, hace dos mil cuatrocientos años, distinguió tres tipos de amistad. La por placer (disfrutamos juntos). La por utilidad (nos ayudamos). Y la virtuosa (queremos lo mejor para el otro sin esperar nada a cambio).
La tercera es la más rara. Es la que resiste las distancias, los años, las crisis. No se mide por mensajes diarios. Se mide por algo más profundo: estar ahí cuando hace falta, aunque sea al cabo de cinco años de silencio.
¿Tienes amigos así? Cuidalos. Son, probablemente, el tesoro más importante de tu vida después del amor. Escríbeles hoy una nota de gratitud. Aunque te parezca cursi. Aunque no lo hagas nunca. Hoy sí. Se van a alegrar mucho más de lo que imaginas.